Qué ver en Luxor en dos días

5 min de lecturaActualizado: 19 de octubre de 2026Por [pendiente]

Foto de muestra: columnas del templo de Karnak

Luxor ocupa el lugar de la antigua Tebas, capital religiosa de Egipto durante buena parte del Imperio Nuevo. En pocos kilómetros reúne templos, tumbas reales y aldeas que siguen viviendo del río. Con dos días bien organizados puedes ver lo esencial sin correr, siempre que entiendas cómo se reparte la ciudad y madrugues el día que cruces el Nilo.

Cómo se organiza Luxor: dos orillas, dos mundos

El Nilo divide Luxor en dos mitades con funciones muy distintas desde la Antigüedad. En la orilla este, por donde sale el sol, estaba la ciudad de los vivos: los grandes templos dedicados a Amón, los palacios y la vida diaria. Hoy ahí están la ciudad moderna, la Corniche, los hoteles y el mercado.

En la orilla oeste, por donde se pone el sol, los egipcios enterraban a sus muertos. Es la gran necrópolis tebana, un paisaje de montañas calizas y campos de caña de azúcar donde se reparten tumbas y templos funerarios.

  • Orilla este: el templo de Karnak, el templo de Luxor y la Avenida de las Esfinges que los une, además del Museo de Luxor.
  • Orilla oeste: el Valle de los Reyes, el templo de Hatshepsut en Deir el-Bahari, los Colosos de Memnón, Medinet Habu y el Valle de las Reinas.

Dedicar un día a cada orilla es la forma más sencilla de organizarse: evitas cruces innecesarios y agrupas visitas que están cerca entre sí.

Día 1: la orilla este

Empieza por Karnak a primera hora, cuando abre y todavía hay sombra entre las columnas. No es un solo templo, sino un enorme complejo construido y ampliado durante unos dos mil años. Destaca la sala hipóstila, con 134 columnas gigantes cubiertas de relieves, y los obeliscos de Tutmosis I y de Hatshepsut. Calcula entre dos y tres horas para recorrerlo con calma, incluido el lago sagrado.

Desde Karnak sale la Avenida de las Esfinges, el antiguo camino procesional de casi tres kilómetros que lleva hasta el templo de Luxor. Se recuperó y se abrió de nuevo al público hace pocos años, y recorrer un tramo a pie ayuda a entender la escala de la ciudad antigua. Al mediodía conviene descansar: el calor aprieta casi todo el año y es buen momento para comer y volver al hotel.

Por la tarde puedes visitar el Museo de Luxor, pequeño y bien presentado, con piezas encontradas en la zona. Termina el día en el templo de Luxor, en pleno centro. Al atardecer y con la iluminación nocturna, el patio de Ramsés II, el obelisco que quedó en su sitio (su pareja está en la plaza de la Concordia de París) y la columnata de Amenhotep III lucen de otra manera. Los horarios de apertura de cada templo cambian según la temporada [verificar].

Día 2: la orilla oeste, con salida temprana

El segundo día empieza pronto, idealmente saliendo del hotel hacia las seis o las siete. En la orilla oeste casi no hay sombra y a media mañana el sol ya pesa sobre las piedras. Llegar a la apertura también te permite entrar en las tumbas con menos gente.

Ve primero al Valle de los Reyes, donde se excavaron las tumbas de los faraones del Imperio Nuevo. Las paredes conservan colores sorprendentes y textos para guiar al rey en el más allá. Después, a pocos minutos por carretera, está el templo de Hatshepsut en Deir el-Bahari, con sus terrazas escalonadas al pie del acantilado. Fue construido para una de las pocas mujeres que reinaron como faraón.

Si te quedan energías, sigue hacia Medinet Habu, el templo funerario de Ramsés III, con relieves muy bien conservados y menos visitantes que otros sitios. El Valle de las Reinas, donde fueron enterradas reinas y príncipes, es otra opción. De regreso hacia el río, para unos minutos frente a los Colosos de Memnón, dos estatuas sedentes de Amenhotep III que vigilaban la entrada de su templo, hoy casi desaparecido. Están junto a la carretera y se ven en un momento.

Cómo cruzar el río

Hay varias formas de pasar de una orilla a otra. El ferry público cruza el Nilo cerca del templo de Luxor y es una opción local y económica. También hay lanchas a motor que salen desde distintos embarcaderos de la Corniche y te dejan en la otra orilla en pocos minutos; acuerda el precio antes de subir.

Por carretera se cruza por el puente que está unos kilómetros al sur de la ciudad. Es la opción habitual si vas en coche o con un guía, porque en la orilla oeste las distancias entre tumbas y templos no se recorren cómodamente a pie.

Entradas y tumbas abiertas

Cada sitio arqueológico tiene su propia entrada, que se compra en la taquilla o en los puntos de venta oficiales; los precios cambian con frecuencia [verificar]. En el Valle de los Reyes, la entrada general da acceso a un número limitado de tumbas, y algunas, como la de Tutankamón o la de Seti I, requieren un billete aparte [verificar].

Las tumbas abiertas rotan para proteger las pinturas de la humedad y del desgaste que causan los visitantes. Por eso no es posible saber con mucha antelación cuáles podrás ver; consulta la lista el mismo día en la entrada [verificar]. En el Valle de las Reinas, la tumba de Nefertari suele tener un acceso propio y limitado [verificar].

Globo al amanecer: una opción

Los vuelos en globo despegan desde la orilla oeste antes de la salida del sol y sobrevuelan la necrópolis, los campos y el río. Si te interesa, encaja bien la mañana del segundo día, porque ya estarás en la orilla correcta y podrás seguir con las visitas al aterrizar.

Los vuelos dependen del viento y de las autorizaciones del día, y se cancelan con cierta frecuencia. Infórmate bien sobre el operador, pregunta qué pasa si se suspende el vuelo y decide según tu propio criterio; es una actividad opcional, no imprescindible para conocer Luxor.

Dónde comer

En la orilla este hay restaurantes con terraza sobre la Corniche y azoteas con vistas al Nilo y a las montañas de la orilla oeste, sobre todo cerca del templo de Luxor. Alrededor del mercado encontrarás locales sencillos donde comer koshari, ful, taamiya (la versión egipcia del falafel) o fiteer, una masa hojaldrada dulce o salada.

En la orilla oeste abundan los restaurantes familiares, a menudo en casas con jardín, que sirven pollo, verduras guisadas, arroz y pan recién hecho. Son un buen lugar para hacer una pausa al mediodía después de las tumbas. Bebe siempre agua embotellada y lleva una botella extra en el coche durante el día de la orilla oeste.

[pendiente]

Escrito por el equipo de Hola Egipto, que vive y trabaja en Egipto.

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