Snorkel en el Mar Rojo: lo que conviene saber

El Mar Rojo es un lugar muy accesible para ver coral y peces tropicales sin necesidad de bucear. No hace falta experiencia previa: con una máscara bien ajustada, unas aletas y algo de calma en el agua, puedes pasar horas mirando el arrecife. Esta guía reúne lo que conviene saber antes de salir desde Hurghada o Marsa Alam: dónde ir, qué temperatura tiene el agua según la época, cómo comportarte en el arrecife y qué llevar.
Por qué el Mar Rojo funciona tan bien para el snorkel
La costa egipcia del Mar Rojo está bordeada por arrecifes de franja, es decir, arrecifes que crecen pegados a la orilla. En muchos puntos el coral empieza a pocos metros de la playa o del pontón, y la pared del arrecife cae hacia aguas más profundas justo donde se concentra la vida marina. Eso permite ver mucho en poca profundidad, flotando en la superficie.
A esto se suma el clima: casi no llueve, apenas desembocan ríos y el agua suele estar muy clara, con buena visibilidad la mayor parte del año. Es habitual ver peces loro, peces payaso en sus anémonas, peces mariposa, peces cirujano, almejas gigantes y, con algo de suerte, tortugas, rayas o delfines. Las condiciones cambian con el viento y la corriente, así que cada día en el agua es un poco distinto.
Hurghada: las islas Giftun en barco
Frente a Hurghada se encuentran las islas Giftun, la salida de snorkel más conocida de la zona. Se llega en barco en aproximadamente 45 minutos a una hora, según el punto de partida y el estado del mar. Lo habitual es hacer dos o tres paradas en distintos arrecifes, con tiempo para nadar en cada una, y a veces una parada en una playa de arena blanca.
Las islas forman parte de un área marina protegida, por lo que hay normas sobre dónde pueden fondear los barcos y qué se puede hacer en el agua. Para entrar en el parque se paga una tasa por persona que puede estar incluida o no en el precio de la excursión [verificar]. Conviene preguntarlo al reservar y llevar algo de efectivo por si acaso.
Desde Hurghada también salen barcos hacia otros arrecifes cercanos, y muchos hoteles de la costa tienen su propio arrecife frente a la playa, útil para practicar el primer día antes de una salida en barco.
Marsa Alam: Abu Dabbab y Samadai
Marsa Alam, más al sur, tiene una costa menos construida y arrecifes en muy buen estado. La bahía de Abu Dabbab, al norte de la ciudad, es conocida por sus tortugas verdes, que se alimentan de las praderas de pastos marinos del fondo arenoso. Se entra caminando desde la playa y, con buena visibilidad, es frecuente verlas pastando o subiendo a respirar.
En la misma bahía vive a veces algún dugongo, un mamífero marino que también se alimenta de esas praderas. Los avistamientos son raros y nadie puede prometerlos: si ves uno, es pura suerte. Lo razonable es ir pensando en las tortugas y el arrecife lateral de la bahía.
6 horasAl sur de Marsa Alam está el arrecife de Samadai, con forma de herradura, donde suelen descansar grupos de delfines tornillo. El acceso está regulado: hay un número limitado de visitantes y zonas delimitadas, y una parte de la laguna se reserva a los delfines. Los horarios y condiciones de acceso pueden cambiar [verificar].
Temperatura del agua según la época
Las cifras son aproximadas y varían de un año a otro, pero sirven para orientarte:
- De enero a marzo: el agua está más fresca, en torno a 21–23 °C. Muchas personas usan un traje de neopreno corto para estar más cómodas.
- De abril a junio: el agua se va calentando, alrededor de 23–27 °C, y los días son largos y soleados.
- De julio a septiembre: la época más cálida, con el agua en torno a 27–29 °C. Fuera del agua el calor es intenso.
- De octubre a diciembre: el agua conserva el calor del verano, de unos 27 °C en octubre a unos 23 °C en diciembre.
Marsa Alam suele estar un poco más cálida que Hurghada en invierno. El viento también influye: en días ventosos la superficie se agita y la sensación de frío al salir del agua es mayor.
Cómo comportarte en el arrecife
El coral es un animal vivo que crece muy despacio. Un golpe de aleta o un pie apoyado puede romper en segundos lo que tardó décadas en formarse. Estas normas básicas protegen el arrecife y también a ti:
- No toques ni pises el coral, ni te apoyes en él para descansar. Si necesitas parar, flota o vuelve a la escalera del barco.
- Usa protector solar respetuoso con los arrecifes, de filtro mineral, o mejor aún una camiseta de licra para reducir la cantidad de crema.
- Mantén la distancia con las tortugas y los delfines: no los persigas, no los rodees y no les cortes el paso cuando suben a respirar.
- No des de comer a los peces ni te lleves conchas, coral o arena.
- Sigue las indicaciones del guía sobre dónde entrar, por dónde nadar y cuándo volver al barco.
Equipo y habilidades
La máscara es la pieza más importante. Para comprobar que ajusta, colócala sobre la cara sin la tira, inspira suavemente por la nariz y suelta las manos: si se queda pegada, el ajuste es bueno. El pelo bajo el borde o un bigote pueden hacer que entre agua. Las aletas deben quedar firmes pero sin apretar; si te rozan, unos escarpines ayudan.
Los barcos y centros de la zona suelen prestar máscara, tubo y aletas, aunque si tienes tu propia máscara notarás la diferencia. Un chaleco de flotación permite descansar en la superficie sin esfuerzo y es útil incluso para quien nada bien.
Antes de alejarte, dedica unos minutos a acostumbrarte al tubo. Si entra agua, sopla con fuerza para expulsarla o levanta la cabeza y vacía el tubo con calma.
Salud y consejos prácticos
El sol es el factor que más se subestima. Flotando boca abajo, la espalda y la parte trasera de las piernas quedan expuestas durante horas, y el agua fresca disimula la quemadura. Una camiseta de licra y unas mallas finas protegen más que cualquier crema.
Bebe agua con frecuencia, también en invierno, y lleva gorra y gafas de sol para los ratos en cubierta. Si tomas medicación o tienes alguna condición de salud, consulta a tu médico antes del viaje.
Las corrientes pueden aparecer sin aviso, sobre todo en arrecifes expuestos o en las esquinas de las islas. Nada siempre acompañado, no te alejes del grupo y, si notas que la corriente te arrastra, no luches contra ella: nada en paralelo al arrecife y haz señas al barco. El estado del mar decide si un arrecife se visita ese día, y el guía puede cambiar la ruta.
Si te mareas en barco, toma la medicación antes de embarcar, desayuna algo ligero y quédate en cubierta mirando el horizonte. Las salidas a Giftun suelen tener un trayecto más largo que las de Abu Dabbab, que se hace desde la playa.





